En defensa del Teatro Aficionado.

 Racatá Teatro nos ha hecho llegar el siguiente artículo, cuyo texto reproducimos a continuación.

 

El teatro es un arte maravilloso y único. Conjuga a la perfección la posibilidad de expresar, elaborar y transmitir ideas a los espectadores, así como experimentar una plena satisfacción a aquellos que, con su esfuerzo e ilusión, deciden subirse a las tablas para tratar de hacer pasar un buen rato tanto a los que les ven como a ellos mismos. El teatro es capaz de hacer llorar, de hacer reír, de provocar la reflexión e incluso de cambiar algo en la sociedad. Esa es su magia.

 

Existen dos vertientes del teatro: el profesional y el de aficionados. Nosotros y nosotras, como miembros orgullosos de grupos de teatro aficionado, tratamos de hacer un buen papel a pesar de nuestra falta de formación profesional allá donde vamos. El teatro es algo que amamos y respetamos porque nos ha hecho pasar muchos buenos momentos, ya sea como espectadores o como intervinientes. Intentamos por todos los medios subsistir y llevar nuestra ilusión y alegría hacia todos los lugares a los que nuestra economía nos permite asistir.

 

No nos dedicamos a esto profesionalmente. Somos madres, padres, trabajadores, estudiantes y jubilados que encontramos en la puesta en escena de obras un maravilloso placer sin más pretensión que mostrar un trabajo que nos ha supuesto una gran dedicación arrancada de los momentos de ocio y descanso que tenemos. No ganamos un duro. En ocasiones tenemos que ponerlo de nuestro bolsillo e invertir dinero, tiempo y ganas para conseguir que el esfuerzo realizado no resulte en balde. Esa es nuestra filosofía y anhelo. La recompensa mayor que podemos obtener es el aplauso sincero del público y de vez en cuando, algún premio en un Certamen local, que cuando es económico sirve para sufragar los gastos (si es que llega) y cuando no lo es, para alimentar levemente el ego, que como es de suponer nunca viene mal.

 

Para nosotros un premio aquí o allá es de vital importancia por lo expuesto. Los eurillos obtenidos se emplean en pagar el decorado, vestuario y demás gastos de la siguiente obra, así como los gastos derivados de las representaciones. Si no fuera por esas pequeñas ayudas, no podríamos hacer prácticamente nada. Dependemos en gran medida de ellas.

 

Por ello, no podemos entender que, como está ocurriendo últimamente, algunos grupos cuyos integrantes son profesionales, acudan a los certámenes de teatro aficionado. Este fenómeno comienza a extenderse peligrosamente, lo cual nos preocupa, puesto que supone un agravio comparativo con aquellos grupos auténticamente aficionados. En los últimos tiempos, es fácil encontrar en los certámenes de teatro aficionado a grupos cuyos integrantes han estudiado durante cuatro años Arte Dramático en escuelas. Estos grupos llegan a los certámenes, arrasan con los premios y dejan al resto con las migajas del pastel que tanto necesitan para poder continuar su andanza.

 

En alguna ocasión hemos protestado por esta situación y se nos ha respondido que hasta que estos grupos no ganen dinero en una compañía profesional de teatro se les considera aficionados. Este argumento no nos parece válido. De igual manera que cuando un arquitecto, un informático o un historiador terminan su carrera son considerados profesionales de su medio, una persona que ha estudiado Arte Dramático también lo es. No es de recibo que la gente que posee una formación cualificada acuda a espacios en los que juega con ventaja y que no les corresponde, ya que esto sólo perjudicará a los auténticos grupos aficionados. Una cosa es que en un grupo haya una o dos personas con estudios dramáticos y otra que la totalidad de sus miembros los posean. Si permitimos que esto continúe, lo único que lograremos es que el Teatro Aficionado muera.

 

Por todo ello, aquellos que suscribimos estas líneas, solicitamos a los Ayuntamientos, Certámenes, Federaciones de Teatro Aficionado y demás organismos vinculados con nuestro medio, que velen de forma escrupulosa por la salud del Teatro Aficionado, evitando que esta clase de compañías se adueñen de un espacio que no les pertenece. Sólo pedimos pues, que cada zapatero se ocupe de sus zapatos y no destruya los del resto.

 

Es importante añadir que esta solicitud no va en contra de nada ni nadie, sino que pretende salvaguardar los principios básicos de un fenómeno que amamos con todas nuestras fuerzas: el Teatro Aficionado. Es en aras de su conservación y no por ningún otro motivo, por lo que hacemos esta solicitud pública los siguientes grupos de teatro aficionado:

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16 Comentarios a "En defensa del Teatro Aficionado."

  1. 18 marzo, 2009 - 12:50 | Enlace permanente

    TOTALMENTE DE ACUERDO, APOYAMOS Y ESTAMOS POR LO MISMO Y PARA LO MISMO, QUE LAS ORGANIZACIONES QUE DEBEN TENER ESTO EN CUENTA, TOMEN DE UNA VEZ CARTAS EN EL ASUNTO.

  2. asociacion asociacion "amigos del teatro" de Ciudad Real
    29 marzo, 2009 - 19:58 | Enlace permanente

    Es totalmente cierto lo que dices, tanto con respecto a lo que sucede, como con respecto a las contestaciones que se nos ofrecen. Nosotros no estamos en contra de los grupos profesionales, solo deseamos que se mantengan los espacios o los circuitos teatrales, claramente definidos, porque mi grupo como “aficionado”no puede optar de ninguna de las maneras a algunas convocatorias totalmente cerradas para los profesionales y de la misma manera me gustaría que esos certamenes o convocatorias con el apellido “aficionado” lo fueran realmente.

  3. Ivan's Gravatar Ivan
    14 abril, 2009 - 15:40 | Enlace permanente

    Estoy decuerdo en que compañías del ámbito 100% profesional y con muchos medios a sus espaldas no opten a los mismos premios y certámenes que compañías “Aficionadas” pero no estoy nada deacuerdo en cuanto a la formación de los actores. Me parece una postura del todo equivocada afirmar que, alguien que haya estudiado o tenga una formación teatral ya es un profesional del medio y por lo tanto no se le permita formar parte de un grupo de aficionados y como consecuencia, participar en concursos. ¿ Qué clase de discriminación es esa ? Conozco grupos en los que sus integrantes además de tener sus trabajos (médicos, profesores, ingenieros, etc) se han preocupado de formarse teatralmente invirtiendo su tiempo, dinero e ilusiones y eso no hace más que aumentar la calidad de sus trabajos teatrales (aunque no viven del teatro) y por supuesto subir el nivel y la calidad del teatro aficionado allí donde van. Claro que, puede que esto “escueza” a algunos grupos que están acomodados en el circuito, y están acostumbrados a ganar siempre o casi siempre.

    Señores, esto es teatro y para mi sinónimo de juego, libertad e humildad. La competencia siempre es buena si el teatro, el público y en definitiva el arte se ve beneficiado. ¿ Quien se va a encargar de “repartir” los carnets donde diga si este o aquel actor es aficionado o no? ¿Quién no ha recibido alguna clase de curso a lo largo de su carrera, aunque sea como aficionado ?
    Dejémonos de pataletas, y aprendamos un poco. Hace algún tiempo en un festival en Cataluña alguien definió a una compañía de teatro amateur como: “parecen profesionales de lo bien que lo hacen, la única diferencia es que aún no pueden vivir de ello….”
    Por eso Cataluña tiene el altísimo nivel de teatro NO profesional y Profesional que tiene.

    Centremos nuestros esfuerzos en que los organismos dignifiquen las condiciones, en algunos casos vergonzosas, en que presentan sus Certámenes y Festivales y aprendamos un poco todos de todos en lugar de tirarnos piedras.

    Un saludo.
    Iván.

  4. concha's Gravatar concha
    16 abril, 2009 - 0:20 | Enlace permanente

    No solo la formación no es censurable dentro de un grupo de teatro aficionado sino que como en otros ámbitos de la vida es más que recomendable. Cualquier persona aficionada a cualquier tema, quiere profundizar más en su conocimiento, no veo porque en teatro no. Nuestros esfuerzos tienen que ir hacia definir bien los espácios del teatro aficionado y del teatro profesional y que ninguno interfiera en el otro. Se está logrando dignificar el teatro aficionado a base de demostrar calidad, ahora queda ponerse de acuerdo en exigir un minimo de condiciones para hacer nuestro trabajo con la maxima dignidad posible. Hacemos nuestra labor por afición lo que no evita gastos de transporte, dietas, decorados, vestuario, gestión… Con asignaciones por representación de 200 € fuera de nuestra comunidad autónoma ¿Que podemos hacer? Por otra parte de igual forma que no podemos participar en una muestra de teatro profesional me gustaría se viesen con lupa grupos de teatro llamados aficionados que mantienen programaciones en salas alternativas, y no se anuncian como grupo de teatro aficionado en ningún lado. Cada uno debería de reclamar su espacio.

  5. Iván's Gravatar Iván
    16 abril, 2009 - 15:02 | Enlace permanente

    Ojala algún día las salas “se peguen” por programar a grupos de aficionados, eso querría decir que se están haciendo las cosas bien y que se valora la calidad y el trabajo.

    Estoy totalmente deacuerdo que algo a erradicar son aquellos eventos, como los que comentas, en los que a cambio de un accesit ridículo y una placa de recuerdo; obtienen una programación “casi gratis” durante varios meses y de paso justifican la “subvención” de turno cobrada seguramente de dinero público.

    Contra esto si que hay que luchar a capa y espada y no contra un grupo de chavales que salen de una escuela y su único modo de abrirse camino es mostrando su trabajo en certámenes y festivales o mostrando su trabajo en una sala, de una manera totalmente honesta y con el mismo trabajo y dedicación que cualquier otro grupo.

    Estoy decuerdo en definir espacios, pero también en compartir. ¿ Por qué no puede ser el teatro aficionado, un comienzo para algunos grupos cuyo objetivo es el de convertirse en futuros profesionales ?
    Sinceramente pienso que el teatro en general ganaría mucho y que es una opción tan respetable como aquellos grupos que hacen teatro únicamente por afición.

    Creo que no soy el único cansado de ver las grandes producciones teatrales monopolizadas por el famosillo de turno que aparece en la tele, dejando la calidad teatral a un segundo plano. ¿ Por qué no permitir que grupos de aficionados tengan una oportunidad de cambiar esto ? No se, a mi me enorgullece ver que algunos grandes actores (hoy por hoy profesionales) cuentan que sus inicios fueron dentro de un grupo amateur.

    A mi personalmente me encantan los certámenes mixtos donde aficionados y profesionales pueden compartir vivencias y aprender unos de los otros.

    Un saludo.

  6. 18 abril, 2009 - 17:32 | Enlace permanente

    Ante algunosde los comentarios quiero aclarar a título individual:

    Que, como se dice en el texto, no estamos en contra de que los grupos aficionados reciban formación.
    Estamos de acuerdo con Concha, la formación siempre es deseable. El problema viene cuando la totalidad de un grupo acaba de salir de una escuela con tres o cuatro años de formación profesional, con directores profesionales y actúan ora en certámenes aficionados, ora en salas.
    El problema viene cuando esos grupos utilizan el teatro aficionado como plataforma previa, ya que no se les deja hueco en el ámbito profesional. Es decir, cuando no hay vocación de aficionado sino de profesional.
    El problema viene cuando a una reivindicación justa y necesaria se la tacha de pataleta. Como dice Concha, que cada uno pelee en su espacio sin invadir el de los demás.

    Por último nos gustaría incidir en que nuestro manifiesto no va contra nada ni contra nadie, sino a favor del Teatro Aficionado. No abogamos por la discriminación, sino por la integración de cada cual en su medio. Esa es nuestra intención.
    Y aclarar que al menos nosotros, no estamos acostumbrados a ganar sino a divertirnos haciendo teatro, para lo cual, desgraciadamente, necesitamos la subvención que corresponde única y exclusivamente a los aficionados.

    Álvaro Aguilera
    Director de Ractá Teatro

  7. Antonio Sanchez's Gravatar Antonio Sanchez
    19 abril, 2009 - 12:33 | Enlace permanente

    Sintiendolo mucho Alvaro, pero como actor aficionado, y por qué no, aspirante a profesional, NO coincido en absoluto contigo. Llamar profesional a un grupo porque sus integrantes hayan estudiado en una escuela, o porque actúen en una sala es una falacia.
    El argumento no tiene peso. Y tampoco es razonable que un grupo no pueda empezar su andadura en el circuito amateur es lo más razonable del mundo si sus integrantes aún no son profesionales.

    Lo que se plantea en el primer manifiesto es: o sois como nosotros y con nuestros mismos intereses, o fuera de aquí……

    Abrazos y viva el teatro LIBRE!!

    Antonio.
    Space of Theatre.

  8. 19 abril, 2009 - 23:47 | Enlace permanente

    Sepan que de nada o de casi nada sirve, a efectos laborales, el haber estudiado interpretación. En lo único que te convierte es en un señor con un diploma. Como si fuera lo más fácil del mundo constituirse en compañía profesional.
    No deja de sorprenderme el nulo conocimiento que demuestran quienes han escrito el primer panfleto sobre lo que es ser actor, ya que lo que te convierte en un profesional, sea del trabajo que sea, es que te dediques a ello de manera PROFESIONAL , es decir, que vivas de ello ( yo soy camarero, precisamente la única de mis ocupaciones para la que no recibí formación alguna ). He estudiado interpretación y eso es algo que parece no importarles a quienes organizan los llamados certámenes profesionales, ya que como carecemos de nombre, o de una producción potente nadie nos quiere contratar, de modo que nos quedamos en un terreno intermedio: no somos profesionales ni tampoco amateur.

    Debo decir por tanto que, aunque entiendo en parte ( pero solo en parte ) a quienes han escrito el manifiesto, por el tema de la formación actoral, rechazo los argumentos demagógicos sobre el placer de actuar ( nosotros lo hacemos también por placer ), los hijos ( más de un compañero mío tiene hijos ) y la familia ( la mía de vez en cuando me echa un cable ).
    No hace falta que se declaren poseedores o guardianes del tarro de las esencias del teatro aficionado. Dicho teatro necesita que quienes se dedican a ello aprendan y se enriquezcan unos de otros: los que están formados y los que no. Yo aprendo todos los días y seguiré aprendiendo ( por eso se caracteriza un actor amateur…. POR APRENDER ).

    Una cosita más: si para vosotros un premio es importante, por lo que representa o por el dinerillo, imaginaos lo que supone para mí, que quiero hacer de esta mi profesión.

    Pido desde este espacio disculpas a todos aquellos que recibieron formación para trabajar de camareros y que han visto sus sueños y anhelos truncados por alguien como yo. UN ACTOR.

  9. May's Gravatar May
    20 abril, 2009 - 13:48 | Enlace permanente

    Pero ¿quién puede definir en realidad el teatro aficionado del teatro profesional? Señores por favor seamos realistas, el teatro profesional solo lo hacen quienes llevan años de trayectoria luchando por buscarse un hueco en el medio incluso después de 20 o 30 años y aun así consiguen papeles secundarios o ni eso. Sin embargo debo reconocer que también existe otro tipo de “teatro profesional” y hablo de lo mismo que comentó Iván antes, en que son los famosos en turno.
    Pero el resto de personas que amamos al teatro y hemos querido aprender de él con todas sus consecuencias, tenemos también un derecho de hacerlo lo mejor posible por ese amor que le profesamos y muchas veces el hueco está aquí, en los certámenes de teatro aficionado, para así poder aprender y conocer mas sobre el funcionamiento del teatro. Si algunos tienen la fortuna y la dicha de haber podido estudiar arte dramático pues en hora buena por ellos y si otros han estudiado otras profesiones, será también positivo para la creación de sus personajes (incluso algunos tienen la fortuna de contar con actores mayores).
    Pero considero injusto que algunas personas como he leído antes quieran adueñarse de un espacio que no es ni de unos ni de otros.
    Voy a plantearles algo muy sencillo, haber : Alguien que haya estudiado algo, lo que sea, licenciatura, carrera técnica o lo que sea, me diga que nada más después de haberla terminado le hubiesen considerado profesional a la hora de buscar trabajo….. Estoy seguro que mas de alguno como yo, tuviese que pringar los primeros años (muchas veces sin cobrar) para poco a poco ir teniendo experiencia y luego tiempo después se le considerase “profesional” (porque muchas veces ni así). Todos los verdaderos profesionales, médicos, abogados, ingenieros, arquitectos etc, tienen que seguir formándose cada año para seguirlo siendo y no quedarse a la cola de las nuevas generaciones. En el caso del teatro profesional o no además de formación lo que hace que un montaje funcione y tenga mejor calidad es simple y sencillamente : REPRESENTARLO, rodarlo y disfrutarlo con el espectador. Y lo que lo convierte en profesional es que se pueda vivir de ello como lo mencionó antes Jesús o como les dijeron en alguno de los certámenes.
    También quiero señalar que todos los grupos de teatro AFICIONADO invierten de sus bolsillos para crear el atrezzo, vestuario etc etc, sino no serian aficionados y por supuesto que implica sacrificios personales pero también si funciona a la larga es una dicha muy grande. (en dado caso, los que se tienen que poner las pilas, son los que organizan los certámenes pues lo que dan por participar es muy poco). Que es duro, lo es, pero sino no seria profesional.
    Creo que si los certámenes de aficionado suben de nivel es algo muy positivo porque entonces esto enriquece nuestro sector y por supuesto el público lo agradecerá, y sino ¿qué sentido tiene el trabajo que hacen los seleccionadores después de recibir montones de obras? Creo que ellos procuran que tengan un nivel equitativo. Y si a mi me eligen para participar con un montaje donde todos sus integrantes han recibido formación de arte dramático, pues eso significa que mi trabajo va por buen camino.

    Por último quiero apoyar la causa de que existan salas interesadas en apoyar a grupos aficionados, porque sino ¿cómo seguiríamos aprendiendo tanto como aficionados o como espectadores?
    saludos

  10. May's Gravatar May
    20 abril, 2009 - 13:58 | Enlace permanente

    quiero aclara un error que tuve en mi antepenultimo párrafo al terminarlo quise decir : Que es duro, lo es, pero sino SI sería profesional

  11. Miguel's Gravatar Miguel
    20 abril, 2009 - 22:02 | Enlace permanente

    Soy un actor que actua sin cobrar. Pertenezco a una compañía donde todos los actores actuan sin cobrar. Lo que cae (sea en salas,centros culturales o en certámenes) se reinvierte en la compañia para el siguiente montaje, transporte, alojamiento… Mi hipoteca, mis facturas, la educación de mi hijo (yo también soy padre de familia como le ocurre a algunos de los miembros de la compañia de Alvaro, ya veis no sois los únicos) la saco adelante con mi trabajo, profesional desde luego, como profesor de E.S.O.
    Supongo que esta situación se adapta al perfil tipo de actor “aficionado”.
    Pero hace unos años cometí un error: Llevado precisamente por mi amor al teatro me inscribí en un escuela de interpretación para convertirme en mejor actor o al menos comprender mejor como transmitir al público las emociones de las que habla el artículo ” En defensa del teatro aficionado”. A día de hoy no puedo estar mas contento del resultado pues siento que cuando subo al escenario mis personajes tienen más verdad que antes. Pero sigo sin cobrar.
    Teniendo en cuenta mis antecedentes y a la vista de las opiniones expresadas en este foro me asaltan dudas ¿soy un profesional? ¿soy aficionado?. ¿Que “espacio” tengo derecho a ocupar? Y sobre todo ¿quién tiene derecho a decirme a que escenario puedo y a cual no puedo subirme?
    Bromas aparte, lo siento pero esta supuesta defensa del teatro aficionado me parece tremendamente interesada y el “espacio” del que
    hablais esta tan lleno de libertad que lo único que hace falta para ocuparlo es lo que creo que poseemos todos los que nos subimos al escenario: deseo de mostrarnos, mucha vida, dignidad, deseo de verdad…
    Mi defensa del teatro aficionado es defender que cada actor aficionado intente crecer si el lo quiere mejorando su formación.
    Eso si, seguirás sin cobrar y además alguién vendrá a decirte “tu a este certamen no vayas que ocupas mi espacio”. Un abrazo a todos y suerte en vuestros proyectos.

  12. Daikina's Gravatar Daikina
    21 abril, 2009 - 17:04 | Enlace permanente

    Vaya!! parece que Júpiter, Mercurio, Anfitrión y Almena se han dado por aludidos…

  13. Álvaro Aguilera's Gravatar Álvaro Aguilera
    22 abril, 2009 - 0:03 | Enlace permanente

    Varias cosas:

    Nuestro escrito NO ES UN PANFLETO sino un manifiesto. A mí me resultan más cercanas al panfleto ciertas intervenciones.

    Como dice JESÚS, hay gente que no está ni en el mundo profesional ni en el amateur, por lo que se reconoce claramente que no se es amateur. Siento mucho, y lo digo de verdad, sin asomo de ironía, que a compañías de gente que quiere dedicarse a la interpretación y se haya formado para ello, les resulte muy difícil acceder a las salas comerciales. Ahora bien, lo lógico es no invadir espacios que tampoco son los suyos sino luchar con uñas y dientes para que eso se revierta. Y digo “espacios que no son suyos” porque no lo son, porque la palabra “aficionado” implica lo que implica.

    Sobre la disyuntiva de cómo o quienes deben establecer el grado de profesionalidad de una compañía es muy sencillo. Segun la RAE aficionado es el que cultiva o practica, sin ser profesional, un arte, oficio, ciencia, deporte, etc. En el momento en que una compañía cuya totalidad de integrantes ha estudiado Arte Dramático, proviene de una escuela, actúa en salas cobrando entrada durante un largo período, posee un director profesional, usa el teatro aficionado como plataforma para el futuro y pretende “competir” en un “sector” (palabras textuales) es imposible que se la considere aficionada. O eso creemos, en cualquier caso.
    Vamos que, según vuestros argumentos, si alguien trabaja en el Teatro María Guerrero, pero no puede vivir de ello porque el sueldo es bajo, y tiene que trabajar en otra cosa para llegar a fin de mes, no es profesional.

    Sinceramente, me parece que los argumentos arriba esgrimidos se pueden resumir en: YO QUIERO SER PROFESIONAL, PERO COMO NO ME DEJAN, MIENTRAS TANTO APROVECHO EL CIRCUITO AMATEUR PARA DARME A CONOCER Y ESPERAR A PODER MOVERME EN CIRCUITOS PROFESIONALES.
    Lo que el manifiesto defiende es sencillo: El teatro aficionado debería´ser un espacio para aficionados, que sin dedicarse a ello profesionalmente, quieren expresarse y lo que NO debería ser es una PLATAFORMA para aquellos que aún no han podido saltar a la profesionalidad.

    Sobre la formación, insistimos en que no estamos en contra de la misma en el ámbito aficionado, de hecho nos parece saludable, pero no cuando se utiliza nuestro espacio únicamente como laboratorio de pruebas.
    Como dice el manifiesto: zapatero a tus zapatos.

    Por último, incido una vez más en que no vamos contra nadie ni pretendemos excluir ni nada por el estilo. La prueba es que ya son muchos los grupos que se han adherido al manifiesto y al parecer, según tenemos constancia, sólo uno ha mostrado su rechazo al mismo.

  14. 22 abril, 2009 - 9:32 | Enlace permanente

    No nos engañemos, el resultado en el escenario nunca será el mismo con actores puramente aficionados SIN FORMACIÓN, que con actores que están en teatro aficionado (como alternativa) porque no hay salida profesional para su FORMACIÓN ACADEMICA.

    Que a partir de ahora queremos que el teatro aficionado se enriquezca, crezca y que suba como la espuma en calidad de montajes, pues bien, pero dependiendo de quién se esté subiendo al escenario, estamos o no en igualdad de condiciones, sobre todo a la hora de ser valorado el trabajo por un jurado en un certamen o festival de teatro aficionado, y creo que eso era lo que en principio se planteó, quienes acuden a los certámenes de teatro aficionado y si todos estamos en iguales condiciones a la hora de valorar el trabajo de unos y otros.

    Que podemos aprender los que no tenemos formación de los que la tienen, sí, pero entonces habrá dos clases de aficionados por lo que se entiende de los comentarios, los que tienen formación y los que no la tienen, quién tiene más o menos derecho a estar en los certámenes o festivales?, no lo se, pero no se puede valorar el trabajo que se muestra en el escenario de igual manera, o a los que tenéis formación, no os ha valido de nada los tres o cuatro años de escuela o academia?, tenéis que reconocer que contáis como más recursos y sobre todo con una técnica que os han enseñado para construir un personaje, que otros, como dice mi compañera Beatriz, nos tiene que salir todo de la tripa, pura intuición.

    Nos veremos todos en los mismos sitios, con las mismas ganas, ilusión, trabajo y horas puestas en los que nos gusta, el teatro, pero insisto, NO PODEMOS SER VALORADOS DE LA MISMA MANERA.

    Que el teatro siga, el aficionado, el profesional, el cada uno hace cada día aquí o allá, y sobre todo generemos debate, eso quiero decir que algo está vivo.

    QUE SIGA VIVO EL TEATRO.

  15. OTROTEATRO's Gravatar OTROTEATRO
    23 abril, 2009 - 10:46 | Enlace permanente

    Hola Maru-Jasp, entiendo en parte lo que dices. Pero entonces cualquiera que haya recibido una formación y se haya preocupado por mejorar no tiene derecho a actuar en un certamen aficionado ? Seguramente cada persona es un mundo y tendrán sus circunstancias y posibilidades ¿ Quien va a decidir quien tiene el nivel adecuado, o la formación justa para estar en igualdad de condiciones ?

    Yo creo que todo el mundo tiene la libertad de formarse y de mejorar, y si alguien no lo hace es su elección, o sus circunstancias, o lo que sea, pero por favor, que no se discrimine a los que además de tener otro trabajo hacen un esfuerzo para ser mejores.

    ¿Realmente qué se persigue? ¿ Que el teatro aficionado se enriquezca y en consecuencia el teatro en general ? ¿ o que este grupo o aquel no me quite el premio ? ¿ Se hubiese generado el mismo “manifiesto” si un grupo de escuela no gana premios ?

    Lo que me lleva a decir que la formación en una escuela tampoco es sinónimo de calidad, os aseguro que he visto espectáculos de escuelas de todo tipo, como espectáculos de aficionados de todo tipo y profesionales de todo tipo. El caso es que todos pueden aportar algo y de todos se puede aprender.

    He de deciros que desde mi grupo tenemos una mezcla de sentimientos encontrados con todo esto: sorpresa inicial, un poco “ego alimentado” porque parece que nuestro trabajo, al menos, no pasa desapercibido y tb algo de miedo por algunas posturas que nos estamos encontrando en el camino.

    Pero bueno, por nuestra parte seguiremos haciendo lo que más nos gusta en el mundo, lo mejor que podamos. Y seguiremos luchando por lo que creemos.

    Creo que nos veremos en la entrega de premios de Serranillos del Valle este Sábado, nos encantaría saludaros aunque llegaremos un poco tarde porque venimos de un bolo en Humanes…

    Mucha suerte a todos y un saludo.

    Iván Mínguez.

  16. 27 abril, 2009 - 10:48 | Enlace permanente

    Cómo te darías cuenta Iván, no estabamos en la entrega de premios de Serranillos, estrenabamos montaje en Pioz, Guadalajara, ese mismo día, espero que hayáis tenido mucha suerte en esta ocasión, si tienes a bien, me escribes un correo y me cuentas como fue todo.
    Ya nos encontraremos en otros escenarios y por supuesto que nos saludaremos, y mientras tanto a hacer teatro, que es lo único que queremos hacer, con formación o sin ella.
    Saludos a todos los de tu grupo.

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